domingo, 18 de septiembre de 2011

Capítulo I

ANÁLISIS DEL PAPEL DE LA EDUCACIÓN FORMAL EN LA TRANSMISIÓN INTERGENERACIONAL DE LAS DESIGUALDADES SOCIALES: EL CASO DE MÉXICO (1958-1970)

En este artículo se proporcionan algunos datos que permiten apreciar el desarrollo que experimentó el sistema escolar en México durante el periodo 1958-1970. Se analiza la forma en que repercutió el desarrollo educativo en la eficiencia interna del sistema escolar y en el gasto educativo del país. Se analizan las pautas conforme se les distribuyeron las oportunidades escolares, así como las repercusiones que tuvo esa expansión en los mercados de trabajo.

Expansión del sistema escolar, eficiencia interna, financiamiento y perspectivas de crecimiento.
Demanda potencial de escolaridad
Se examina la generación de la demanda de escolaridad y los factores que la determinan. Por "demanda potencial de escolaridad" se entiende la población que se encuentra dentro de grupos de edad que en un sistema educativo plenamente normalizado estarían incluidos en los distintos niveles escolares.
Entre los años de 1958 y 1970 la demanda potencial correspondiente a todos los niveles incrementó en 54.6% lo que revela las presiones de demanda que el sistema escolar estuvo recibiendo a causa del incremento demográfico del país.
Satisfacción de la demanda potencial en escolaridad
Para determina el grado en que estaba satisfaciendo la demanda escolar en 1970, se recurrió a dos fuentes de información: el censo de 1970 y la estadísticas continuas de la entonces llamada Secretaría de Industria y Comercio.
Según el censo de 1970, el número de niños y jóvenes potencialmente demandantes que no pudieron ser absorbidos por el sistema escolar aumentó de 11 872 334 a 15 749 335 durante esos 12 años. Sin embargo la proporción con de la cohorte demográfica que quedó incorporada al sistema escolar en 1970 fue más elevada que la de 1958, por lo que el coeficiente de insatisfacción de la demanda potencial disminuyó de 69.1 59.3%.
De acuerdo con la Secretaria de Industria y Comercio, el número de individuos no incorporados al sistema escolar aumento en 1 247 229.
Se dedujo que todos los niveles que integran la educación formal se expandieron en forma impresionante durante los sexenios 1959-1964 y 1965-1970, aunque su velocidad de crecimiento disminuyó.
La repercusión de la educación formal en la movilidad social también está determinada por la eficiencia interna del sistema escolar. Esta variable fue analizada de acuerdo con los indicadores convencionales de las misma: la capacidad del sistema para lograr que sus alumnos perseveren durante todo el año escolar, o retención intracurricular.
Al observar los cambios que experimentaron durante estos periodos se concluyó que el que mejoró más rápidamente fue el nivel primario, seguido del ciclo básico de la enseñanza media.
Financiamiento del sistema escolar
En 1959 el país dedicaba al sistema escolar 2 424.2 millones de pesos a precios corrientes y 2 503.4 millones a precios de 1960, para 1970 estas cifras se habían elevado a 11 956 millones y 8 469.4 millones, respectivamente. Esto presentó un incremento geométrico de 12.96% como promedio anual, en términos constantes, equivalente casi al doble del crecimiento experimentado por el producto nacional bruto durante el mismo lapso.
Así el gasto del Gobierno Federal en educación aumentó 5.6 veces; el de los gobiernos estatales aumentó 4.6 veces y el de los particulares 4.9 veces en términos corrientes. Pero como es sabido en los gastos educativos se tropieza todavía con muchos obstáculos para determinar los límites y planes dentro de los cuales pueden ser recuperados, aunque se tienen bases para suponer que representan, en términos generales, inversiones de lenta maduración.
Distribución de oportunidades escolares y sociales
Se analizan las pautas conforme a las cuales se distribuyeron las oportunidades educativas que fueron generadas a través de la expansión escolar descrita en el apartado anterior, así como los efectos de esa expansión en el contexto social más amplio.
Pautas de distribución de oportunidades escolares
Con el fin de determinar el grado de equidad o inequidad con el cual se había estado ofreciendo la escolaridad formal de México, se examinan la forma en que las oportunidades de tener acceso y de perseverar en el sistema escolar se distribuyeron entre los distintos grupos sociales. Para esto se parte de tres criterios distintos:
La posición social;
El grado de urbanización o ruralización de la comunidad de residencia;
Las características de la región sociogeográfica a que pertenece la comunidad mencionada.
Distribución de oportunidades escolares entre los distintos estratos sociales
Hasta la fecha en que se había realizado este estudio solo se había realizado en el país una investigación de alcance nacional. Dicha investigación se refiere a un solo nivel educativo, la enseñanza primaria, y se llevó a cabo mediante técnicas de muestreo. En esta se llegó a la conclusión de que el 18% de los componentes de esa cohorte estaban imposibilitados para asistir a la escuela por razones de carácter socioeconómico.
En efecto, en otros estudios se comprobó que tano el estrato social como la escolaridad alcanzada por los padres de los individuos son factores determinantes de importancia en la distribución de oportunidades escolares en todos los niveles de enseñanza. También en estudios realizados por la UNAM se confirma que a medida que se avanza a través de los distintos grados y niveles del sistema educativo, éste tiende a hacerse cada vez más discriminatorio para los alumnos cuyas familias pertenecen a los estratos sociales bajos.
Distribución de oportunidades escolares en las comunidades urbanas y rurales
La satisfacción de la demanda potencial de educación primaria según el censo de 1970 el coeficiente pasó entre 1958 y 1970, de 74.4 a 88.4% en las comunidades urbanas y de 46.9 a 65.7% en las rurales. Sin embargo según la Secretaria de Industria y Comercio este coeficiente permaneció prácticamente constante en el conjunto de comunidades urbanas en el país, y ascendió de manera mucho menos marcada en las comunidades rurales.
Esta mejoría en el coeficiente de las comunidades rurales no se debió, aun crecimiento más rápido en el número de oportunidades asignadas a ese medio en relación con el de las asignadas al medio urbano; se debió, sobre todo, a que la demanda potencial creció más despacio en el campo que en las ciudades, como consecuencia de las corrientes de migración interna.
A la vez se observo que prácticamente 90% de las escuelas urbanas impartían la enseñanza primaria completa, mientras que, aproximadamente, solo 20% de las rurales podían hacer lo mismo.
Distribución de oportunidades escolares
Como consecuencia de la política de desarrollo que siguió México durante varias décadas, se han acentuado las diferencias socioeconómicas.
Se permite inferir que los recursos dedicados a la educación no fueron utilizados precisamente como instrumentos redistribuidores del ingreso o del bienestar que se generó en las distintas regiones sociogeográfica, sino que, por el contrario, dichos recursos se utilizaron más bien para reforzar o acentuar las diferencias preexistentes.
Diseños sincrónicos: escolaridad y posición social
Cuando más alta sea la escolaridad alcanzada por el individuo, mayores son sus probabilidades de desempeñar ocupaciones de rangos superiores a las que correspondieron a sus padres y viceversa.
Las posibilidades de ascenso ocupacional intergeneracional están en relación directa con las de haber obtenido una educación superior a la del padre; y, por el contrario, las posibilidades de descender socialmente son mayores cuando se alcanza una educación igual o inferior a la de aquél. 
La mayor parte de los individuos encuestados permanecieron en la categoría ocupacional de sus padres, o descendieron uno o más niveles ocupacionales en relación con la de aquéllos, con excepción de quienes alcanzaron la enseñanza superior del sistema.
La correspondencia entre la escolaridad alcanzada y la primera ocupación desempeñada no sólo es alta, sino que está aumentando.
Conclusiones
La expansión del sistema escolar fue insuficiente para absorber a los individuos que se incorporaron durante ese lapso a las cohortes de los distintos niveles de escolaridad.
La política de expansión escolar no presto suficiente atención a la eficiencia interna del sistema.
Tanto los índices de satisfacción de la demanda escolar como los de eficiencia interna del sistema fueron más favorables a las comunidades urbanas que a las rurales.
El coeficiente de satisfacción de la demanda de educación primaria aumentó con mayor rapidez en las comunidades rurales que en las urbanas.
Lo indicado en el punto anterior impidió que la escolaridad actuara eficientemente como canal de la movilidad social y del equilibrio regional.
El desarrollo educativo del país fue el resultado de la interacción de diversos factores, la mayoría de los cuales dependió, a su vez, del sistema de estratificación social, definido fundamentalmente por las estructuras de poder y propiedad en la sociedad.
Muñoz, Carlos (1996). Cap. I Análisis del papel de la educación formal en la transmisión intergeneracional de las desigualdades sociales: el caso de México (1958-1970). En Origen y Consecuencias de las desigualdades educativas. (pp. 17 - 63). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.





2 comentarios:

  1. me agrado tu redacción pero una sugerencia... cambia el color de tu letra... lastima la vista y hace que al lector le cueste trabajo revisarlo con agrado, por lo demás... muy completo...

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  2. Me gusta cómo consideraste las ideas principales, pero también estoy de acuerdo con Giovani es un poquito cansado leer, pero por lo demás bastante bien...

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