lunes, 19 de septiembre de 2011

Capítulo III
IMPACTO DE LA ESCOLARIDAD EN LOS MERCADOS DE TRABAJO Y EN LA DISTRIBUCION DEL INGRESO: EL CASO DE MÉXICO (1960-1970)
La expansión experimentada por el sistema escolar durante la década de los sesenta, no favoreció significativamente la movilidad social intergeneracional. Entre los factores responsables del problema se señalaron: las pautas seguidas al distribuir las oportunidades escolares y al absorber, en el mercado de trabajo, a los egresados del sistema escolar.  Se examinan con detenimiento las relaciones existentes entre el egreso escolar y los mercados laborales.
Egreso del sistema escolar
Se utiliza el modelo de simulación del flujo escolar dado a conocer por la Revista del Centro de Estudios Educativos, vol. I, núm. 4. Para abordar este tema.
Del egreso escolar, se restaron los individuos que en 1970 eran menores de 13 años, para considerar solamente a quienes formaban parte de las cohortes demográficas a que se refiere la definición de la población económicamente activa.
Incorporación del egreso escolar a la PEA
Para calcular el número y la composición de los egresados del sistema escolar que se incorporaron a la población económicamente activa (PEA), se calculó la composición por grados escolares de la población que, habiendo estado ya incorporada a la PEA en 1960, seguía trabajando en 1970.
De la PEA registrada en dicha muestra se restó la que tenía 55 años de edad o más, así como la que falleció durante la década. Así se determino lo que podía llamarse el “inventario actualizado”.
Por otra parte se dispuso de tabulaciones especiales del Censo de 1970 que permitieron apreciar la composición por grados escolares de la PEA de 12 años de edad y más. La comparación de estos datos con los del “inventario inicial actualizado” permitió inferir en que volumen y a qué ritmo se habían expandido los distintos estratos escolares de la PEA entre 1960 y 1970.
Efectos de la expansión es colar en el mercado del trabajo (1960-1970)
Tasas de participación en la población económica activa
El coeficiente de participación de la población de 12 años y más, en la población económicamente activa, disminuyó de 51.1 a 43.6% entre 1960 y 1970.  Se intensifico sobre todo en las cohortes de menores de 25 y mayores de 54 años de edad.
Las repercusiones de este fenómeno en la población de cada sexo solamente pudieron determinarse para las cohortes menores de 25 años, la población masculina resintió la disminución y la población femenina mejoró sus tasas.
Se examinaron las variaciones que experimentaron las tasas de participación en aquellos municipios que, ya en 1960 contaban con localidades de 20 000 habitantes o más, comparadas con los niveles de pobreza que en 1960 correspondían a las entidades a que pertenecen los municipios respectivos.
A mayores niveles de pobreza correspondieron disminuciones más pronunciadas en las tasas de participación en la PEA. Los casos extremos fueron el Distrito Federal y el estado de Guerrero.
Las enseñanzas de nivel postprimario, a las cuales corresponden principalmente las cohortes mencionadas, se expandieron durante la década de los sesenta con mayor rapidez en las regionales más desarrolladas. Las variaciones observadas en las tasas de participación podrían interpretarse también como indicativas de la escasez de oportunidades de trabajo.
Coeficientes de desempleo abierto
Por otra parte, el censo 1970 muestra que una porción sustancial de quienes carecían de empleo en las 70 ciudades más importantes del país, alcanzaron por lo menos seis años de escolaridad. Ya se está generando en México lo que ha dado en llamarse “desempleo ilustrado”.
Perfil educativo de la fuerza de trabajo
Quienes se incorporaron a la población económicamente activa durante la década obtuvieron, en promedio, una escolaridad superior a la de quienes se retiraron o fallecieron durante ese periodo.
El promedio de escolaridad de la fuerza de trabajo pasó de 2.8 a 3.6 grados entre 1960 y 1970: y la participación porcentual en la PEA de los individuos con seis años y más de escolaridad aumentó de 20.7 a 30.7%.
Es de interés resaltar la clara correspondencia que se observó entre el lugar que corresponde a cada sector económico, de acuerdo con su escolaridad promedio y el valor de su producto por persona ocupada.
Parece adecuado suponer que, al menos en algunas ramas de la economía, se pudo haber mejorado la potencialidad productiva de la fuerza de trabajo como consecuencia de a elevación de su nivel promedio escolaridad. Se puede observar una clara correlación, tanto en 1960 como en 1970, entre el promedio de escolaridad de cada estrato educativo de la población económicamente activa y el correspondiente ingreso promedio.
Egreso escolar y movilidad social
Las tendencias hacia una escolarización creciente de la fuerza de trabajo serian compatibles con la función que se atribuye al sistema escolar como agente de la movilidad social, si todos los egresados de dicho sistema tuviesen efectivamente las mismas posibilidades de percibir ingresos adicionales proporcionales a los costos marginales incurridos al adquirir su educación. Esto depende, en una primera instancia de que tengan las mismas posibilidades de participar en la población económicamente activa. Se aprecia que no todos los egresados del sistema educativo tuvieron las mismas probabilidades de ingresar a la población económicamente activa.
Existe un marcado desajuste estructural entre el desarrollo del mercado de trabajo y el del egreso escolar. Los individuos con reducidos niveles de escolaridad reúnen dos características importantes: proceden de las clases sociales más desfavorecidas y son los más numerosos.
Efectos de la expansión escolar en la distribución del ingreso
Se examino a través de la Muestra del Censo de Población de 1960 y el censo de 1970 hecho por la Dirección General de Estadística de la Secretaria de Industria y Comercio, con el objeto de determinar:
La evolución de los ingresos promedio de los integrantes de los distintos estratos educativos de la población económicamente activa.
La evolución de las proporciones de la población que, dentro de cada estrato, percibía ingresos de diversa magnitud en relación con el ingreso promedio general.
La evolución de las proporciones de la población que, dentro de cada estrato, percibía ingresos de diversa magnitud en relación con el ingreso promedio de cada estrato respectivo.
La evolución del ingreso promedio de la población ubicada dentro de cada uno de los deciles que componen los distintos estratos educativos.
La evolución de los coeficientes de Gini, que miden el grado de concentración del ingreso dentro de cada estrato educativo.
Crecimiento del ingreso promedio de la PEA en los distintos estratos educativos
Solo los individuos comprendidos dentro del estrato correspondiente a la enseñanza superior (estrato V) incrementaron su ingreso promedio general. Los individuos que cursaron entre siete y 12 grados de escolaridad, fueron quienes aumentaron más lentamente sus respectivos ingresos promedio.
Cambios en la distribución de la PEA en torno al ingreso promedio general
Proporciones de la PEA que en cada estrato escolar, que en 1960 y 1970, se percibían:
Ingresos inferiores al promedio nacional
Ingresos comprendidos entre el promedio y el doble del promedio
Ingresos comprendidos entre el doble y el cuádruple del promedio y
Ingresos superiores al cuádruple del mismo
En esto se parecía con facilidad dos fenómenos interesantes:
Las proporciones de los estratos I, II y V permanecieron prácticamente constantes. Los estratos II y IV aumentaron en forma significativa.
Las proporciones de los integrantes de los estratos I, II y IV disminuyeron durante la década.
Estrato I. analfabetos
Estrato II primaria completa e incompleta
Estrato III ciclo básico de la enseñanza media completa e incompleta
Estrato IV ciclo superior de la enseñanza media completa e incompleta
Estrato V enseñanza superior completa e incompleta
Cambios en la distribución de la PEA en torno al ingreso promedio de cada categoría
La evolución de las proporciones de los integrantes de los diversos estratos educativos que, en 1960 y 1970, obtuvieron ingresos inferiores al ingreso promedio de cada categoría, así como las de aquellos que obtuvieron ingresos comprendidos entre este promedio y el doble del mismo, las de quienes obtenían ingresos comprendidos entre el doble y el cuádruple, y las de quienes percibían ingresos superiores al cuádruple del promedio mencionado. Se advierte que en los tres primeros estratos, las proporciones representadas por los individuos que perciben ingresos inferiores al promedio de cada categoría tendieron al descenso. En cambio, los estratos IV y V sucedió lo contrario.
Cambios en el ingreso promedio de la PEA por deciles y categorías educativas
Se comparan los ingresos promedio que los integrantes de cada decil percibían en 1960 con los que obtuvieron en 1970 mayores incrementos en los estratos III, IV, V.
Cambio en los coeficientes de concentración del ingreso
El comportamiento del ingreso de la población colocada en los deciles superiores de estratos educativos más altos, provoco una reversión casi absoluta de las tendencias que se observaban - 1960 - en relación entre el nivel de escolaridad y grados de concentración del ingreso.
En 1960 el ingreso estaba más concentrado en las categorías escolares inferiores y en 1970 ocurrió lo contrario.
Relaciones entre la absorción del egreso escolar y la distribución del ingreso: esquema interpretativo
En primer lugar, las relaciones existentes entre los ingresos promedio de los integrantes de todas las categorías escolares que preceden a la enseñanza superior, y al ingreso promedio de la población económicamente activa, disminuyeron durante la década.
El hecho de que el ingreso relativo de los integrantes de los estratos escolares inferiores haya permanecido prácticamente constante durante la década, debe atribuirse, a la aplicación de políticas de protección del salario mínimo.
Es posible que, a través del tiempo, los empleadores hayan tendido a ofrecer a individuos con más escolaridad algunas oportunidades de trabajo, semejantes a las que hasta entonces habían aprovechado las personas con menores niveles de instrucción. En el caso de los estratos escolares inferiores, los empleadores son forzados a mantener constante el precio relativo de la fuerza de trabajo, a pesar de la abundancia de dicho factor. Por tanto, ellos deciden desplazar la demanda hacia mano de obra mejor cualificada, la cual, en términos aquí utilizados, corresponden a las categorías III y IV.
Conclusiones
1.      Existe un desequilibrio evidente entre la estructura del sistema escolar y la de los mercados de trabajo, que causa el desaprovechamiento de la mayor parte de los recursos humanos del país.
2.      Se localizo en 1970 una correlación positiva entre los niveles de instrucción de la PEA y los grados de concentración del ingreso dentro de cada estrato educativo.
3.      No es probable que el desequilibrio mencionado se corrija sustancialmente si sólo se mejoran las tasas de retención del sistema escolar.
4.      La política escolar tiene en sí misma una capacidad muy limitada para combatir los problemas del desempleo.
Muñoz Izquierdo, Carlos (1996). Cap. III Impacto de la escolaridad en los mercados de trabajo y en la distribución del ingreso: el caso de México (1960-1970). En Origen y consecuencias de las desigualdades educativas. (pp. 90 - 123). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Capítulo II

FACOTRES DETERMINANTES DE LAS DESIGUALDADES DEL RENDIMIENTO ESCOLAR EN LA EDUCACION PRIMARIA
La investigación de las relaciones existentes entre el rendimiento escolar y las características individuales de los estudiantes, del ambiente en que se recibe la educación, los recursos humanos y físicos de las escuelas y varios indicadores de la calidad de enseñanza que se imparte.
Problemas conceptuales
El primer problema que enfrenta quien intenta realizar una investigación de este tipo es la ausencia de un criterio plenamente aceptado para definir, tanto conceptual como operacionalmente, el rendimiento escolar o la variable dependiente en estas investigaciones, a pesar de lo mucho que se ha discutido cuáles son los objetivos de aprendizaje que pueden utilizarse como marcos de referencia para evaluar y hacer operativos los resultados de los procesos de enseñanza.
En segundo lugar, algunos de los economistas que han abordado este tema de investigación, han destacado que no se dispone todavía de una teoría que permita identificar las condiciones que realmente atribuyen al aprendizaje, los costos de obtener tales condiciones y las relaciones que pueden establecerse entre estos costos y el rendimiento escolar.
Desarrollos metodológicos
Se han utilizado diseños transeccionales basados en muestras de largo alcance. Se intenta captar un amplio número de situaciones que permitan examinar efectos producidos por factores exógenos, o sea generados desde fuera del sistema escolar. La investigación más importante que ha seguido estos alineamientos fue desarrollada en Estados Unidos y se conoce como Informe Coleman. Sin embargo las conclusiones obtenidas en dicha investigación suscitaron diversas controversias. Las discrepancias se originaron en un fenómeno de multicolinealidad que no fue interpretado adecuadamente por los autores. Pero esto permitió que los investigadores dedicados a ese tipo de estudios se percataran que una ecuación de regresión lineal múltiple no permite precisar el efecto independiente que distintos insumos educativos producen en el rendimiento escolar, cuando cada uno de estos insumos no es independiente de los demás.

Modelo aplicado y descripción de variables
El modelo aplicado en el estudio puede ser expresado mediante una ecuación de regresión lineal múltiple, cuyos componentes fueron los siguientes:
Y=B0 + B1 (Xe) + B2 (Xp) + B3 (Xr) + B4 (Xm) + B5 (Xa) ± E
Xe  representa las características de los estudiantes;
Xp  representa las características del planten escolar;
Xr   representa las características de los recursos didácticos;
Xm  representa las características del maestro;
Xa  representa las actividades del maestro;
B0 es el valor de la función cuando ésta intersecta el eje de ordenadas. B1…B5 son los coeficientes de regresión parcial que corresponden a las variables anteriores, y E es el error de estimación.
La variable dependiente es el “aprovechamiento escolar”, lo que quiere decir que el objetivo educacional que en esta investigación se tomó como punto de partida para evaluar el rendimiento de las escuelas fue derivado exclusivamente de la dimensión cognoscitiva de la enseñanza que imparten.
 El aprovechamiento escolar fue definido en este estudio como índice promedio que obtuvieron los alumnos investigados al contestar una prueba que el Instituto de Pedagogía de México permitió utilizar un conjunto de pruebas pedagógicas experimentales elaboradas por especialistas de esta institución conforme  a los programas de estudio que la SEP ha señalado para cada uno de los grados escolares considerados en este estudio.
Para obtener las “variables independientes” se aplicaron tres cuestionarios, la codificación e interpretación de los mismos fueron hechas por los investigadores.
Cuestionario para los directores de la escuela sobre las características higiénicas y anexos del plantel.
Cuestionario para los directores de escuela sobre las características laborales de cada maestro.
Cuestionario para los maestros de enseñanza primaria: Datos generales del maestro, escolaridad, condiciones del salón de clase, actividades docentes del maestro, evaluación del trabajo escolar y otras actividades.
  Con base  en los cuestionarios se construyeron 11 variables explicativas:
Características del edificio escolar y del salón de clases.
Características de los recursos didácticos
Escolaridad del maestro
Habilidades del maestro
Experiencia del maestro
Puntualidad y asistencia del maestro
Actitudes de colaboración y relaciones del maestro con los demás
Planeación y organización de las labores escolares
Ejecución de las actividades en el salón de clase
Evaluación del trabajo escolar
Otras actividades escolares y extraescolares
Diseño de la encuesta
Para evitar los problemas de multicolinearidad el universo muestral son 20 escuelas primarias particulares de la ciudad de México, D. F. cuyos estudiantes pertenecen a la llamada “clase baja”. De cada escuela se escogieron 30 alumnos al azar.
Se decidió evaluar los conocimientos que los alumnos habían adquirido durante el año anterior, por lo que las pruebas aplicadas se referían al tercer, cuarto y quinto grado. La muestra definitiva se redujo a 519 alumnos, seleccionados en 52 grupos.
Análisis de los datos
El aprovechamiento escolar varía en relación directa con las características del edificio escolar y del aula, con la calidad de los resultados didácticos y con la experiencia del maestro; en tanto que esa misma variable dependiente ésta inversamente correlacionada con las actividades extraescolares.
Las “variables independientes” que se incluyeron en el modelo no pueden ser consideradas como recíprocamente excluyentes. La capacidad que cada una de ellas tiene como predeterminante del aprovechamiento escolar sólo puede ser inferida si se consideran conjuntamente todos los indicadores que están asociados con ellas.
Interpretación de los resultados y conclusiones
Las escuelas que cuentan con los mejores edificios disponen también de recursos didácticos de mejor calidad y de maestros que tienen niveles más altos de habilidades y más años de servicios.
La escolaridad de los maestros está asociada con sus niveles de habilidades y con su experiencia. Sólo se pudo apreciar que el nivel de habilidades de los maestros está directamente relacionado con el índice que mide la calidad de la ejecución de su trabajo escolar; en tanto que su experiencia esta inversamente correlacionada con dicho índice.
Se observó que a medida que los maestros adquieren más experiencia, parecen tender a confiar más en su propio criterio para evaluar a sus alumnos.
De los alumnos, 56% que formaron la muestra obtuvieron promedios de aprovechamiento inferiores a seis puntos.
Finalmente el rendimiento escolar de los alumnos, que corresponden al nivel socioeconómico “medio bajo”, no parece depender preponderantemente de la calidad de los insumos educativos a que  aquéllos tienen acceso, presenta un problema que consiste en localizar las políticas que pueden adoptarse para elevar el aprovechamiento escolar de los alumnos que pertenecen a los grupos sociales menos favorecidos.  Esta encuesta ha permitido detectar que la mayoría de estos alumnos no obtiene, al menos con la intensidad necesaria, los conocimientos que les permitirían ascender con facilidad la escalera del sistema de educación formal.
Muñoz, Carlos (1996). Cap. II Factores determinantes de las desigualdades del rendimiento escolar en la educación primaria. En Origen y Consecuencias de las desigualdades educativas. (pp. 64 - 88). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.
Capítulo I

ANÁLISIS DEL PAPEL DE LA EDUCACIÓN FORMAL EN LA TRANSMISIÓN INTERGENERACIONAL DE LAS DESIGUALDADES SOCIALES: EL CASO DE MÉXICO (1958-1970)

En este artículo se proporcionan algunos datos que permiten apreciar el desarrollo que experimentó el sistema escolar en México durante el periodo 1958-1970. Se analiza la forma en que repercutió el desarrollo educativo en la eficiencia interna del sistema escolar y en el gasto educativo del país. Se analizan las pautas conforme se les distribuyeron las oportunidades escolares, así como las repercusiones que tuvo esa expansión en los mercados de trabajo.

Expansión del sistema escolar, eficiencia interna, financiamiento y perspectivas de crecimiento.
Demanda potencial de escolaridad
Se examina la generación de la demanda de escolaridad y los factores que la determinan. Por "demanda potencial de escolaridad" se entiende la población que se encuentra dentro de grupos de edad que en un sistema educativo plenamente normalizado estarían incluidos en los distintos niveles escolares.
Entre los años de 1958 y 1970 la demanda potencial correspondiente a todos los niveles incrementó en 54.6% lo que revela las presiones de demanda que el sistema escolar estuvo recibiendo a causa del incremento demográfico del país.
Satisfacción de la demanda potencial en escolaridad
Para determina el grado en que estaba satisfaciendo la demanda escolar en 1970, se recurrió a dos fuentes de información: el censo de 1970 y la estadísticas continuas de la entonces llamada Secretaría de Industria y Comercio.
Según el censo de 1970, el número de niños y jóvenes potencialmente demandantes que no pudieron ser absorbidos por el sistema escolar aumentó de 11 872 334 a 15 749 335 durante esos 12 años. Sin embargo la proporción con de la cohorte demográfica que quedó incorporada al sistema escolar en 1970 fue más elevada que la de 1958, por lo que el coeficiente de insatisfacción de la demanda potencial disminuyó de 69.1 59.3%.
De acuerdo con la Secretaria de Industria y Comercio, el número de individuos no incorporados al sistema escolar aumento en 1 247 229.
Se dedujo que todos los niveles que integran la educación formal se expandieron en forma impresionante durante los sexenios 1959-1964 y 1965-1970, aunque su velocidad de crecimiento disminuyó.
La repercusión de la educación formal en la movilidad social también está determinada por la eficiencia interna del sistema escolar. Esta variable fue analizada de acuerdo con los indicadores convencionales de las misma: la capacidad del sistema para lograr que sus alumnos perseveren durante todo el año escolar, o retención intracurricular.
Al observar los cambios que experimentaron durante estos periodos se concluyó que el que mejoró más rápidamente fue el nivel primario, seguido del ciclo básico de la enseñanza media.
Financiamiento del sistema escolar
En 1959 el país dedicaba al sistema escolar 2 424.2 millones de pesos a precios corrientes y 2 503.4 millones a precios de 1960, para 1970 estas cifras se habían elevado a 11 956 millones y 8 469.4 millones, respectivamente. Esto presentó un incremento geométrico de 12.96% como promedio anual, en términos constantes, equivalente casi al doble del crecimiento experimentado por el producto nacional bruto durante el mismo lapso.
Así el gasto del Gobierno Federal en educación aumentó 5.6 veces; el de los gobiernos estatales aumentó 4.6 veces y el de los particulares 4.9 veces en términos corrientes. Pero como es sabido en los gastos educativos se tropieza todavía con muchos obstáculos para determinar los límites y planes dentro de los cuales pueden ser recuperados, aunque se tienen bases para suponer que representan, en términos generales, inversiones de lenta maduración.
Distribución de oportunidades escolares y sociales
Se analizan las pautas conforme a las cuales se distribuyeron las oportunidades educativas que fueron generadas a través de la expansión escolar descrita en el apartado anterior, así como los efectos de esa expansión en el contexto social más amplio.
Pautas de distribución de oportunidades escolares
Con el fin de determinar el grado de equidad o inequidad con el cual se había estado ofreciendo la escolaridad formal de México, se examinan la forma en que las oportunidades de tener acceso y de perseverar en el sistema escolar se distribuyeron entre los distintos grupos sociales. Para esto se parte de tres criterios distintos:
La posición social;
El grado de urbanización o ruralización de la comunidad de residencia;
Las características de la región sociogeográfica a que pertenece la comunidad mencionada.
Distribución de oportunidades escolares entre los distintos estratos sociales
Hasta la fecha en que se había realizado este estudio solo se había realizado en el país una investigación de alcance nacional. Dicha investigación se refiere a un solo nivel educativo, la enseñanza primaria, y se llevó a cabo mediante técnicas de muestreo. En esta se llegó a la conclusión de que el 18% de los componentes de esa cohorte estaban imposibilitados para asistir a la escuela por razones de carácter socioeconómico.
En efecto, en otros estudios se comprobó que tano el estrato social como la escolaridad alcanzada por los padres de los individuos son factores determinantes de importancia en la distribución de oportunidades escolares en todos los niveles de enseñanza. También en estudios realizados por la UNAM se confirma que a medida que se avanza a través de los distintos grados y niveles del sistema educativo, éste tiende a hacerse cada vez más discriminatorio para los alumnos cuyas familias pertenecen a los estratos sociales bajos.
Distribución de oportunidades escolares en las comunidades urbanas y rurales
La satisfacción de la demanda potencial de educación primaria según el censo de 1970 el coeficiente pasó entre 1958 y 1970, de 74.4 a 88.4% en las comunidades urbanas y de 46.9 a 65.7% en las rurales. Sin embargo según la Secretaria de Industria y Comercio este coeficiente permaneció prácticamente constante en el conjunto de comunidades urbanas en el país, y ascendió de manera mucho menos marcada en las comunidades rurales.
Esta mejoría en el coeficiente de las comunidades rurales no se debió, aun crecimiento más rápido en el número de oportunidades asignadas a ese medio en relación con el de las asignadas al medio urbano; se debió, sobre todo, a que la demanda potencial creció más despacio en el campo que en las ciudades, como consecuencia de las corrientes de migración interna.
A la vez se observo que prácticamente 90% de las escuelas urbanas impartían la enseñanza primaria completa, mientras que, aproximadamente, solo 20% de las rurales podían hacer lo mismo.
Distribución de oportunidades escolares
Como consecuencia de la política de desarrollo que siguió México durante varias décadas, se han acentuado las diferencias socioeconómicas.
Se permite inferir que los recursos dedicados a la educación no fueron utilizados precisamente como instrumentos redistribuidores del ingreso o del bienestar que se generó en las distintas regiones sociogeográfica, sino que, por el contrario, dichos recursos se utilizaron más bien para reforzar o acentuar las diferencias preexistentes.
Diseños sincrónicos: escolaridad y posición social
Cuando más alta sea la escolaridad alcanzada por el individuo, mayores son sus probabilidades de desempeñar ocupaciones de rangos superiores a las que correspondieron a sus padres y viceversa.
Las posibilidades de ascenso ocupacional intergeneracional están en relación directa con las de haber obtenido una educación superior a la del padre; y, por el contrario, las posibilidades de descender socialmente son mayores cuando se alcanza una educación igual o inferior a la de aquél. 
La mayor parte de los individuos encuestados permanecieron en la categoría ocupacional de sus padres, o descendieron uno o más niveles ocupacionales en relación con la de aquéllos, con excepción de quienes alcanzaron la enseñanza superior del sistema.
La correspondencia entre la escolaridad alcanzada y la primera ocupación desempeñada no sólo es alta, sino que está aumentando.
Conclusiones
La expansión del sistema escolar fue insuficiente para absorber a los individuos que se incorporaron durante ese lapso a las cohortes de los distintos niveles de escolaridad.
La política de expansión escolar no presto suficiente atención a la eficiencia interna del sistema.
Tanto los índices de satisfacción de la demanda escolar como los de eficiencia interna del sistema fueron más favorables a las comunidades urbanas que a las rurales.
El coeficiente de satisfacción de la demanda de educación primaria aumentó con mayor rapidez en las comunidades rurales que en las urbanas.
Lo indicado en el punto anterior impidió que la escolaridad actuara eficientemente como canal de la movilidad social y del equilibrio regional.
El desarrollo educativo del país fue el resultado de la interacción de diversos factores, la mayoría de los cuales dependió, a su vez, del sistema de estratificación social, definido fundamentalmente por las estructuras de poder y propiedad en la sociedad.
Muñoz, Carlos (1996). Cap. I Análisis del papel de la educación formal en la transmisión intergeneracional de las desigualdades sociales: el caso de México (1958-1970). En Origen y Consecuencias de las desigualdades educativas. (pp. 17 - 63). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.